Así fue la primera edición del IA TechDay, el evento que empezó todo.

Sábado 9 de noviembre de 2024. Habían pasado menos de dos años desde que ChatGPT llegó al público, y en Venezuela la inteligencia artificial era todavía, para la mayoría, una curiosidad del celular. Algo que servía para escribir un poema o resolver una tarea.
Ese día, en el Centro de Convenciones del Parque Simón Bolívar de La Carlota, dos mil personas llegaron para tomársela en serio.
Era la primera edición del IA TechDay, y la prensa no tardó en llamarlo el evento de inteligencia artificial más grande que había llegado a Caracas.
Una pregunta en pantalla gigante
La pregunta estaba escrita en letras enormes sobre el escenario: ¿La IA te dará o te quitará trabajo?
Debajo, cinco panelistas. Enfrente, un auditorio lleno de gente que se había hecho esa misma pregunta en silencio. El IA TechDay decidió no esquivarla. La puso en el centro, en su primera edición, con el micrófono abierto.
No fue el único momento que dejó pensando a la sala. En la charla "El alma de las empresas", la mirada pasó de la persona a la organización: qué le ocurre a la cultura de una compañía cuando la tecnología entra en su día a día, y quién se hace cargo de ese cambio.

Veinte voces, un mismo escenario
La agenda reunió a 20 speakers de mundos que rara vez comparten tarima: empresarios, académicos, tecnólogos y emprendedores.
Estuvieron los fundadores de Intezia, Jean Iovino y Alejandro Moreno. Estuvieron Luis Oliveros y Robert Veiga. Y estuvo la academia, con el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana y director de su Centro de Innovación y Emprendimiento.
Desde la movilidad, Ernesto Askue, director de publicidad de Ridery, habló de la necesidad de que el país evolucione en tecnología y desarrolle una inteligencia artificial propia.
Jean Iovino resumió la intención del evento en una línea: la disposición de "educar, apoyar, enseñar y crear en conjunto un mejor país".
Los pasillos: de un satélite a unos lentes de realidad virtual
Si el escenario puso las preguntas, los 26 stands pusieron la IA al alcance de la mano.
Realidad virtual en la Universidad Metropolitana. Los visitantes se ponían los lentes y entraban a otra realidad. Santiago Perera, secretario general de la universidad, lo dijo claro: la realidad aumentada y la inteligencia artificial pueden acercar a Venezuela a los países desarrollados porque son tecnologías accesibles en costo.
Un satélite en el pasillo. La Agenciapara Actividades Espaciales llevó réplicas del satélite Sucre y de un cohete lanzador, y mostró cómo usa la IA para analizar imágenes satelitales de cuerpos de agua.
IA del tamaño de un chip. La empresa Alcaraván presentó desarrollos de inteligencia artificial condensada en microcontroladores, pequeños procesadores que caben en la palma de la mano.
Robótica y programación. Más de una docena de experiencias interactivas invitaban a tocar, probar y programar.
Consultoría en vivo. En el stand de Intezia, el cartel lo decía sin rodeos: "Haz tu consultoría aquí". Quien llegaba con una duda sobre su negocio podía sentarse a conversarla ahí mismo.

Esa mezcla fue el sello del día. En un mismo recorrido cabían una conversación de negocios, unos lentes de realidad virtual y la réplica de un satélite. La IA dejó de ser un concepto y se volvió algo que se podía ver, tocar y preguntar.
El día en que nació una fundación
El IA TechDay 2024 dejó algo más que fotos. Durante el evento nació Intezia Foundation, el brazo social de Intezia, creado para llevar formación en inteligencia artificial a comunidades y talentos que suelen quedar fuera de estas conversaciones.
La idea detrás era sencilla: si la IA va a cambiar el trabajo, aprender a usarla no puede ser un privilegio de las empresas que pueden pagarlo.
Lo que se llevó la gente
Hubo un momento que las fotos guardaron mejor que ningún otro: el público encendió las linternas de sus teléfonos y la sala se llenó de puntos de luz bajo las cintas de colores que colgaban del techo.
Fuera de la sala, la conversación siguió. El evento sumó 40 aliados y superó los 2,1 millones de alcance en redes sociales. Para una primera edición, en un país donde la IA recién empezaba a discutirse en voz alta, fue una señal difícil de ignorar.

Por qué ese día importa todavía
Un año después, la segunda edición más que duplicó el público y se consolidó como el evento de inteligencia artificial más grande de Venezuela. La tercera ya está en marcha.
Pero todo empezó en La Carlota, con una pregunta incómoda en una pantalla gigante y dos mil personas dispuestas a escuchar la respuesta.
Dos años después, la pregunta sigue vigente. La diferencia es que hoy muchas más empresas están buscando cómo responderla.
¿Estuviste en la primera edición? Cuéntanos cuál fue tu momento y sigue a @iatechday para enterarte de lo que viene.
